un sonido desesperante
ineludible, escalofriante, desmoralizante que me corta una espectacular caida libre.
luz en mis pupilas, 45 minutos para empezar el día, otro día mas en la ciudad carente de sentido, martes. que esta bien cerca del lunes, lejos del jueves y a años luz del glorificante viernes.
miro al costado, no esta, no hay nadie, ni siquiera la ausencia de su cuerpo en el colchón.
get up trinity!!!
im up mami!!!!! como odio esta no vida de soltero...
veamos, como en la escuela, pantalón, camisa, corbata, medias calzoncillo, a planchar!!!
lijamiento corporal para quitar los olores de las poluciones que seguramente ensuciaron mi ropa interior e impregnaron de sexo rancio partes ahora secas por el calor de las sabanas. agua, jabón neutro "Tyler Durden" con bollillas exfoliantes y aromas naturales...
lijamiento corporal para quitar los restos de jabon, agua y piel, ahora si, 10 minutos de narcisismo contenido frente al espejo.
listo. llaves, puerta, llaves, bolsillo, cigarro, boca, bolsillo, fuego, humo, 10 minutos menos.
ahora si, a la dulce espera, la carrera continua y excitante, quien llega primero? el puto 117 o las tetas de la morocha de la mañana?, esta muchacha tiene que estar mas pasada que yo, o le gusta hacer deporte de traje sastre. 20 segundos para la largada, los competidores están listos, el colectivero afina motores, la morocha se acomoda sus carnes y largan, al principio como siempre, la morocha gana. Me imagino que es un deporte interesante para el colectivero de turno ver las carnes para nada enjutas de esta estriper callejera, que todas las mañanas corre los 200 metros baldosa en aproximadamente medio cigarro a velocidad constante.
estamos hablando de una carrera sobre pista pavimentada por las excelentes manos subempleadas que algún ingeniero sin huevos o imaginación contrató para arreglar la vereda de la cárcel shopping asi que frente al pavimento de la calle y al incansable motor del scania, la muchacha pierde el ritmo y el colectivo avanza y otra vez, salgo como eterno superhéroe, mi mano se extiende... lentamente alzo mi dedo índice, mientras que con benevolentes ojos veo a la muchacha llegar desfigurado el rostro por el esfuerzo, me convierto en una versión disminuida de héroe anónimo que deja su propio placer, para con altruismo parar el colectivo para que la muchacha suba... largo el pucho, ella con un ultimo suspiro emite un gracias y en una exhalación sube rauda y triunfante la indomable montaña de tres escalones que una vez mas logro conquistar con orgullo para todo su genero. lo consiguió y casi sin ayuda, si ha ganado el favor de los dioses, ella llegara como otros temprano al trabajo.
yo también subo, no hay gloria, no hay héroe, es mi ómnibus también...
me siento lo mas lejos y cómodo que mi metro noventa de estatura me permite en el espacio que la mediocridad de los diseñadores permiten, 10 centímetros mas y todos especialmente yo viajaríamos cómodos, eso si, el colectivo no podría cargar tanta gente, haciéndolo mas rápido, seguro y menos estresante para el driver pero menos económico, así que me recago en la comodidad, asumamos la realidad de las cosas y la idiosincrasia del colectivero.
lento traquetear del mounstro diesel que con lentitud morbosa nos comunica que todo el esfuerzo realizado para llegar temprano se vera totalmente destruido por sus fauces voraces de inmovilidad.
primera parada, sube un destacamento entero de encorbatados como yo con la misma mirada de esperanza que se desvanece no bien abonados los 16 mangos del colectivo. ni soñar, estamos en sus manos. "around de world, around de world", daft punk no!... "tunders trucs" australianísimo ac/dc para sobrellevar las ganas de convertirme en el malo de madmax 2 y sodomisar al gremio del colectivo dueño del oro negro estancado en el medio del desierto.... la necesidad de nicotina me hace pensar en otra cosa. dentro de 2 minutos me voy a quedar sin 2 milímetros mas de uña en cada dedo de mi mano. 20 milímetros menos.
pero eso es bueno.
siempre tuve un problema, me caliento en los ómnibus, desde que vi una peli una escena de sexo en un metro de niuyorc a los 15, es una fantasia recurrente el matarme algo arriba de un ómnibus destartalado, con un pichi borracho que mire toda la escena y que se quede frio de la voracidad de los amantes, por supuesto que nunca cumplí esa fantasía, pero la morocha esta ahi, a unos escasos 5 metros... "decí por dios que me has dao, que estoy tan cambiao no se mas quien soy" el polaco llega desde lo profundo de mi aparatejo sonoro y salva a la muchacha convirtiéndome en un malevo tanguero enamorado asqueado de la violencia cotidiana y acobardado ante la idea de perderla, la eterna velocista de las mañanas que dentro de un par de minutos veré bajar en su habitual parada desplegando la magia de su cuerpo, llenando mi espacio vital, y deseando que por una vez se de vuelta y me de una señal.